Una antigua guía a la felicidad

Alrededor de dos mil quinientos años atrás, posiblemente sentados bajo la fresca sombra de un árbol, un grupo de mujeres y hombres que esperaban en silencio escuchó una pregunta que desde entonces, sencilla y simple, se ha extendido por el planeta y los siglos, guiando a hacia la obtención de una vida feliz y la construcción de un mundo mejor.
Desde aquél lejano pasado la pregunta de Sidarta Gautama sirve de herramienta para mejorar nuestra vida en las cuestiones más mundanas y en las más espirituales. ¿Quién indagará el camino a la virtud como el experto que selecciona las mejores flores?
desarrollarse interiormente es como elegir una flor
Podemos elegir nuestros estados como elegiríamos una flor

Comencemos a beneficiarnos ya mismo de esta guía y pongamos frente de nosotros nuestra concepción de virtud… la propia, la personal. Evadamos las trampas de enredarnos en discusiones sobre qué es o no es la virtud, o el ficticio y simplista argumento de que librados a nuestro propio sentir haremos cualquier tipo de atrocidad… mírate a ti mismo te darás cuenta que eso es falso.
Entonces… ¿Cómo te imaginas virtuoso? ¿Qué sueños grandes y nobles hay allí en tu corazón? ¿Cómo sería tu conducta? ¿Cómo tus sentimientos y pensamientos?... ¿Interesante verdad? Para ti y para los que están cerca de ti sin duda. Presta atención a que la pregunta original habla de que hay un camino hacia ese estado, es decir hay un trazado entre este momento y ese estado tan interesante, ya ves con claridad hacia dónde dirigirte.
¡Bien! Ahora viene el cómo: como “el experto que selecciona las mejores flores”, o sea prestando atención, examinando con cuidado desde diferentes perspectivas, usando con ecuanimidad tu mejor saber y entender. Eligiendo.
Las flores son las circunstancias, las personas, las cosas con las que cotidianamente entramos en contacto; también son los pensamientos, emociones y disposiciones de nuestra mente que se suceden todo el tiempo. No aceptes nada sólo porque está a la mano, o porque es más fácil, o porque te llama más la atención o porque  presiona o urge. Elije lo que sea parte de ese camino a tu propia virtud; de entre lo importante y lo cotidiano ve eligiendo lo mejor que dentro de ti y fuera va presentándose. No hace falta buscar ni inventar nada, todo va viniendo hacia ti… elije.
Ten presente también que esas flores que vas tomando, así de bellas y fragantes, así de efímeras son. Tu las has elegido por mejores… pero no te ates a ellas, están de paso hacia el fruto.
Entonces: tu propia idea de tu mejor yo, tu movimiento para hacerle lugar en el mundo, tu mejor saber y entender para administrar tu atención y energía es ese sentido. Explora el camino hacia lo mejor de ti mismo como el experto que selecciona las mejores flores y sus colores y perfumes se esparcirán en cada rincón de tu vida y a tu alrededor.


Texto de Roberto Martínez CC-BY-4.0
Foto de Marina del Castell CC-BY-2.0